
El Banco Central Europeo (BCE) cree que "la recesión global ha tocado fondo" y que en la zona del euro "el ritmo de contracción se ralentiza claramente", aunque todavía habrá que esperar al próximo año para observar un crecimiento estable de la economía.
En su boletín mensual de agosto, el organismo advierte sin embargo de que "la actividad económica será débil en lo que queda de año". "La significativa política de estímulo en las principales áreas económicas debe apoyar el crecimiento global, incluida la zona del euro", dijo el BCE.
No obstante, "la confianza puede mejorar más rápido de lo esperado", afirma el consejo de Gobierno del organismo monetario. Según el BCE, "la incertidumbre sigue siendo alta", aunque en general se han logrado equlibrar los riesgos de la crisis gracias a los estímulos macroeconómicos aplicados hasta ahora.
"De cara al próximo año, tras una fase de estabilización, es esperada la recuperación gradual con tasas de crecimiento trimestrales positivas", añade.
"Los datos recientes todavía sugieren que la actividad económica seguirá débil lo que queda de este año, aunque el ritmo de contracción está ralentizándose claramente", recoge el boletín que, sin embargo, advierte de algunos "efectos retardados" como el que sufrirá el mercado laboral "en los próximos meses".
Respecto al riesgo de una posible deflación, el BCE mantiene el objetivo de inflación en una tasa cercana al 2% a medio plazo. A pesar del episodio de "inflación extremadamente baja o negativa" a corto plazo, la estabilidad de los precios se mantendrá a medio plazo, "apoyando así el poder adquisitivo de los hogares de la zona euro".
Según las últimas estimaciones de Eurostat, la agencia de estadística europea, la inflación europea ha caído un 0,6% anual en junio, recorte que fue "anticipado" por el BCE al observar el desplome de los precios de las materias primas, en especial el del petróleo, respecto al verano de 2008.
Dificultades en el mercado crediticioSegún la última encuesta del BCE sobre el sector financiero, los prestamistas han endurecido "significativamente" los requisitos de sus préstamos. Así, el flujo de préstamos a las empresas cayó en junio debido a una contracción en los créditos a corto plazo, mientras que el flujo de préstamos a los hogares fue algo más positivo que el mes anterior.
Por otra parte, el BCE reclama a los bancos comerciales que también adopten las medidas necesarias para fortalecer más sus bases de capital y que se aprovechen de las medidas gubernamentales de apoyo al sector financiero, en especial las relacionadas con la recapitalización.
En su boletín mensual de agosto, el organismo advierte sin embargo de que "la actividad económica será débil en lo que queda de año". "La significativa política de estímulo en las principales áreas económicas debe apoyar el crecimiento global, incluida la zona del euro", dijo el BCE.
No obstante, "la confianza puede mejorar más rápido de lo esperado", afirma el consejo de Gobierno del organismo monetario. Según el BCE, "la incertidumbre sigue siendo alta", aunque en general se han logrado equlibrar los riesgos de la crisis gracias a los estímulos macroeconómicos aplicados hasta ahora.
"De cara al próximo año, tras una fase de estabilización, es esperada la recuperación gradual con tasas de crecimiento trimestrales positivas", añade.
"Los datos recientes todavía sugieren que la actividad económica seguirá débil lo que queda de este año, aunque el ritmo de contracción está ralentizándose claramente", recoge el boletín que, sin embargo, advierte de algunos "efectos retardados" como el que sufrirá el mercado laboral "en los próximos meses".
Respecto al riesgo de una posible deflación, el BCE mantiene el objetivo de inflación en una tasa cercana al 2% a medio plazo. A pesar del episodio de "inflación extremadamente baja o negativa" a corto plazo, la estabilidad de los precios se mantendrá a medio plazo, "apoyando así el poder adquisitivo de los hogares de la zona euro".
Según las últimas estimaciones de Eurostat, la agencia de estadística europea, la inflación europea ha caído un 0,6% anual en junio, recorte que fue "anticipado" por el BCE al observar el desplome de los precios de las materias primas, en especial el del petróleo, respecto al verano de 2008.
Dificultades en el mercado crediticioSegún la última encuesta del BCE sobre el sector financiero, los prestamistas han endurecido "significativamente" los requisitos de sus préstamos. Así, el flujo de préstamos a las empresas cayó en junio debido a una contracción en los créditos a corto plazo, mientras que el flujo de préstamos a los hogares fue algo más positivo que el mes anterior.
Por otra parte, el BCE reclama a los bancos comerciales que también adopten las medidas necesarias para fortalecer más sus bases de capital y que se aprovechen de las medidas gubernamentales de apoyo al sector financiero, en especial las relacionadas con la recapitalización.

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